Caballeando

Por Rodolfo A.

En el fondo de la villa Carcova hay un hombre que le dicen “Tranquilo”, que tiene muchos caballos que cuando toca la campana los caballos salen corriendo por el campo. Y con ellos va un pibito que va vigilando y les da algo de comer a los caballos y el hombre le da algo de recompensa. Tiene tobianos, pingos y yeguas, blancos y negros. También los usa para ir a cartonear y a algunos los usan para jugar carreras en el campo. Los chicos usan los ponys y los potrillos. Los nombres son Chispita, Blanco y Pepe.
Una vez Chispita había desaparecido en el campo y el dueño lo busco todo el día y no lo encontró y a la noche se había enterado que lo habían robado y le pedían $100 de recompensa y se lo devolvían. Entonces el hombre fue, hizo la denuncia y el hombre llegó a la casa y encontró al caballo en el corral y se puso contento y se le fue toda la tristeza que tenía encima, y no volvió a dejar solos a los caballos en el campo.